Primer mes de Gobierno: un bono, persecuciones y bajo perfil de Arce

El pago del Bono Contra el Hambre, intenciones de reforma de la justicia y persecuciones y procesos contra opositores por doquier son lo que marcaron el primer mes de gobierno de Luis Arce Catacora, quien, en lo individual, mantuvo un perfil extremadamente bajo, enfocado en la gestión pública, alejado de las maniobras políticas y opacado mediáticamente por el jefe de campaña del Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo Morales.

En eso coinciden cuatro analistas políticos consultados por este medio, quienes, sin embargo, señalan que es muy pronto para hacer una evaluación de lo avanzado por este Gobierno e incluso de identificar señales que muestren el rumbo que quiere darle a su gestión.

Dos de los temas que han predominado en estos primeros 30 días han sido las persecuciones a opositores y personal de la administración de Gobierno mediante procesos judiciales y las intenciones de reformar la justicia, hechos en los que, sin embargo, Arce se ha mantenido al margen.

Por el contrario, una de las primeras tareas que Arce prometió y en la que se enfocó con prioridad es el pago del Bono Contra el Hambre. Fue una de sus principales promesas de campaña y que comenzó a gestarse con la aprobación de una ley por la anterior Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP). 

Otra de las tareas es en salud, para lo que tiene al ministro Édgar Pozo trabajando para conseguir la vacuna contra el coronavirus. No hubo mayor explicación del Presidente al respecto. 

En realidad, Arce no brindó ninguna entrevista a medios de comunicación nacionales desde que asumió su mandato. No estuvo presente en el acto de retorno del expresidente Evo Morales ni en la conmemoración por las muertes en Sacaba y Senkata. 

Sí se lo vio en el ampliado del MAS, donde se dieron los lineamientos para definir los candidatos a las elecciones subnacionales. 

 El bajo perfil que maneja Arce y también el vicepresidente David Choquehuanca resulta un contraste frente a la figura mediática a la que había acostumbrado el expresidente Morales y que aún mantiene, pese a que ahora su rol es netamente político. 

Los analistas consideran que se separaron las funciones, pero además las características de ambas personalidades van a incidir y sus trabajos para el país. 

“Es todavía pronto para tener una opinión de la línea de políticas públicas de lo que puede pasar. De alguna manera se perciben algunas señales como la entrega del bono, otras medidas son muy vagas, pero aún no se puede ver cómo va a resolver los problemas del país”, dijo la analista María Teresa Zegada.

Asimismo, considera que el perfil bajo se debe a la necesidad de analizar el país que recibe y elaborar un plan de trabajo acorde a la situación. 

“Está manteniendo un perfil bajo para tener un plan estructurado para ofrecer al pueblo boliviano. Evo Morales captó la opinión pública, porque es una figura muy controversial. Él mismo está movilizándose por el país, generando noticia y llamando la atención”, agregó Zegada.

El analista Marcelo Arequipa considera que la división de funciones se nota en el día a día y en los medios de comunicación. Considera que es lo más saludable para el Gobierno y el país. 

“Estamos en un momento en el que se ve que una cosa es la administración del poder de gobierno y la administración del MAS. Antes, ambos se concentraban en una misma persona y eso acaparaba la agenda y hacía que se crucen ambas funciones. Entonces, yo creo que es positivo lo que se tiene ahora”, aseveró el analista. 

Arequipa explica que Arce se encuentra con una tarea netamente de administración del poder público. En tanto, Morales se encargará de viajar por las regiones para hacer el trabajo político, principalmente de cara a las elecciones subnacionales. 

Sin embargo, mucha gente teme y cuestiona que Morales esté demasiado inmiscuido en la gestión de gobierno, pese a que ya no ocupa ningún cargo público. 

Arce dijo en varias oportunidades que escuchará los consejos de Morales. En tanto, el exmandatario señaló en algunos discursos que conversa seguido con el Presidente y hablan de las designaciones a los cargos. 

El pasado viernes, Arce recibió en la llamada Casa Grande del Pueblo a Morales, quien por primera vez ingresaba a ese recinto tras su renuncia en 2019.

Morales dijo que iba a dar algunos lineamientos y sugirió al exvicepresidente Álvaro García Linera como embajador ante la Organización de Estados Americanos (OEA). Este hecho fue cuestionado por aquellos sectores que demandan que no existan personas del anterior gobierno en puestos actuales. 

Conflictos por el gabinete

Precisamente, otro hecho que marcó el primer mes de gobierno de Arce fue la posesión de su gabinete. Varios sectores afines al MAS demandaban sus correspondientes ministerios. Llegó al punto de que se necesitaban por lo menos 100 carteras de Estado para contentar a todos. 

Al final, la posesión del gabinete generó molestia en sectores que reclamaron no tener a sus representantes. La analista Zegada considera que éste fue uno de los principales conflictos y lo calificó como algo preocupante. 

“Algo preocupante son las dificultades que tuvo en la conformación de su gabinete y las tensiones que hay dentro del MAS que buscan espacios de poder. Parte de ello es el cuestionamiento a las autoridades”, aseveró Zegada. 

Se trata de un elemento que Arce y Choquehuanca deberán manejar de manera que no resulte negativa para la gestión.

A esto se suma el abuso de parte de algunos miembros del MAS que presionaron a funcionarios a renunciar. Este hecho se vio en videos grabados en las mismas oficinas estatales. 

Arequipa considera que Arce debió salir a la palestra para así defender también el discurso conciliador que se viene manejando. 

“Como algo negativo es que no salieron a parar las señales de algunos funcionarios públicos que presionaron en algunas oficinas. Esto debió resolverse”, dijo el analista.

Una justicia cuestionada

El beneficio judicial de más de 16 personas allegadas al MAS es otra de las objeciones de la población a este primer mes de trabajo del nuevo gobierno. Si bien fueron los operadores de justicia quienes ejecutaron las acciones, la oposición cuestiona la imparcialidad del Órgano Judicial. 

A esto se suman las más de 15 personas procesadas o amenazadas con ser procesadas por los conflictos de 2019. 

Desde el inicio, los analistas proyectaron un país con numerosas formas de crisis que deben ser resueltas. La economía, salud, educación son algunas de las más preocupantes y que demandan una solución planificada. 

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