Los de Atajo hacen sus mochilas de despedida con las vibras de 20 años

atajo.fin_Panchi Maldonado, fundador de Atajo,  está preparando la mochila con la que dejará el grupo de rock urbano y boliviano en abril próximo. Han pasado poco más de 20 años desde que él y sus colegas alumbraron un proyecto musical que salió de las fronteras con insignia nacional. Hoy, ellos están ocupados en organizar una emotiva despedida.

Y esa mochila, según Panchi confió a El Compadre, está llena buenas vibras, de aquellas que desde Atajo pudieron crear y cultivar. Al menos 13 discos oficiales, innumerables grabaciones, giras nacionales y conciertos hasta en Europa, son algunos de las buenas razones de estos rockeros.

“Conocí gente muy linda y aprendí mucho en esta carrera de la música, entonces me llevo la mochila llena de buenas vibras”.

Los de Atajo viajaron dos veces a Europa en una gira de casi dos meses, tiempo en el que actuaron en Austria, Suiza, Luxenburgo, Alemania, Suecia, Holanda.  Y en Latinoamerica ofrecieron conciertos en Brasil, Venezuela, Argentina, entre otros países.

Intérpretes de rock con identidad paceña y luego boliviana, los de Atajo tuvieron que cultivar bastante para cosechar el reconocimiento. “Fue una propuesta muy difícil. Hace 20 años la gente no estaba acostumbrada a escuchar un tipo de texto en el rock y, además, cantábamos en español. Eran nuestras canciones y era más difícil. Nos contrataban poco y ganábamos casi nada, tocábamos para el sonido y el taxi; después debiamos bajarnos a nuestras casas en micros porque no nos alcanzaba la plata ni para pagar nuestra renta”.

Atajo nació con personalidad. Por ello, sus miembros vieron que los militares les apagaron la consola y les echaron del Circulo de Oficiales del Ejército porque tocaron una canción  que hablaba contra Banzer. “Fue algo duro, una historia igual pasó en el teatro al aire libre donde tocamos canciones que hablaban de la Policía, me llamaron la atención al salir y yo solo me reí”.

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