La dura respuesta de la exministra Bullrich a Fernández por el supuesto envío de “material bélico” a Bolivia

La exministra de Seguridad de Argentina Patricia Bullrich, difundió una carta pública en la que detalla su respuesta al presidente Alberto Fernández, por el caso del supuesto envío de “material bélico” a Bolivia en noviembre de 2019.

“El 8 de julio, usted envió una carta al Sr. Presidente de Bolivia, Dr. Luis Arce, disculpándose ‘con dolor y vergüenza’ por una acusada colaboración del gobierno argentino con las fuerzas que perpetraron (no ‘perpetuaron’), según interpreto de sus palabras, un golpe de Estado contra el gobierno de Evo Morales”, inicia la misiva.

Y continúa: “Dolor y vergüenza causa la imprudencia, la impudicia y la velocidad con las que usted compromete al Estado Argentino al reconocer semejante acusación sin la mínima indagación ni prueba, por el solo hecho de que en ese momento gobernaba el país un presidente de un partido diferente al suyo”.

Para Bullrich, “nuestro gobierno, a diferencia del actual que usted preside, en todo momento ha apoyado la democracia en el continente”.

Detalló que la renuncia del presidente Evo Morales, el 10 de noviembre de 2019, aumentó los disturbios que se estaban registrando ya en el Estado Plurinacional de Bolivia con motivo del intento del citado mandatario de una nueva reelección y las acusaciones de fraude electoral y posterior anulación de las elecciones.

Bolivia, señala la exministra, quedó sumida en el caos, como dan cuenta publicaciones de todo el mundo y, además, ello es de público y notorio conocimiento.

“Esto significa que los disturbios habían comenzado antes de la renuncia del presidente Evo Morales, en primer lugar, por parte de grupos opositores a su gobierno, a los que se sumó, después de su renuncia, la violencia desatada por sus partidarios y las confrontaciones en la vía pública”, indica.

Bullrich detalla que en ese clima, el gobierno del entonces presidente Mauricio Macri cumplió con su deber de resguardar la Embajada Argentina en Bolivia, protección que alcanzó no sólo al señor embajador y personal diplomático, sino también a dos ministros renunciantes del gobierno del señor Evo Morales: el ministro de Gobierno, Carlos Romero, y la ministra de Planificación, Mariana Prado Noya.

Señaló que a los efectos de cumplir con tan alta misión, se requirió la presencia del Grupo “Alacrán” de la Gendarmería Nacional, conforme evaluación del director de esa fuerza, porque además de ser la agrupación con mayor entrenamiento de la GNA, está capacitada en el empleo de armamento anti-disturbio, lo cual le brinda la mayor flexibilidad de operación.

“El mismo 11 de noviembre, la ANMAC autorizó el traslado al Estado Plurinacional de Bolivia de diez pistolas semiautomáticas; dos escopetas de repetición; cinco carabinas automáticas; dos ametralladoras; dos fusiles de repetición; doce chalecos antibalas; doce cascos balísticos; dos escudos balísticos; dos visores nocturnos y 8.820 municiones de distintos calibres, de las cuales 3600 eran calibre 12-70.6También se habilitó el traslado de once miembros de la GNA”, detalla la carta.

Asimismo, Bullrich apunta que el 15 de julio de 2020, en la rendición de cuentas de Servicio Administrativo Financiero de la Gendarmería Nacional, se informa que la Agrupación Fuerzas Especiales de GNA, durante su permanencia en Bolivia, “ha brindado seguridad a la Embajada Argentina en el Estado Plurinacional de Bolivia durante los meses de noviembre de 2019 hasta junio de 2020”, (…) y que “a los efectos de mantener y acrecentar las capacidades, se realizaron ejercicios de entrenamiento y prácticas de tiro con el armamento que fuera llevado en la comisión”.

“El informe afirma textualmente: “En dichas instrucciones se emplearon la cantidad de SETENTA MIL 70.000 cartuchos calibre 12,70 MM A/T.” (es decir,antidisturbios)”, indica la misiva.

La exministra continúa su explicación señalando que “esto significa que el grupo especial de la Gendarmería Nacional regresó a la Argentina y produjo su informe cuando ya habían transcurrido siete meses de vuestro gobierno”.

“Resultaría importante entonces que las actuales autoridades y no las anteriores respondan de qué modo controlaron las operaciones que se llevaban a cabo en Bolivia y el empleo adecuado del material”, refiere la misiva.

Bullrich indica que las autoridades del gobierno peronista tuvieron un año y siete meses para controlar a los efectivos que estaban prestando funciones en el Estado Plurinacional de Bolivia y después pedir cuentas del material empleado.

“Este dato no se le puede pasar por alto a usted, Sr. Presidente, ya que la carta a causa de la cual usted se apresuró a pedir disculpas está fechada el 13 de  noviembre de 2019; es decir, cuando el ex comandante de la Fuerza Aérea Boliviana, Jorge Gonzalo Terceros”, indica.

“La complejidad de la cuestión y el honor de la República exigían a usted una mayor diligencia antes de comprometer el honor de la nación pidiendo disculpas injustificadamente apenas le llegó la copia de una carta cuyo supuesto autor ni siquiera reconoce”, señaló.

“Pero aun en medio del dolor al que el pueblo argentino está sometido por el duelo de miles de muertes que no deberían haber ocurrido, por el pésimo manejo de una pandemia que la casi totalidad de los países han encarado de mejor manera, por la quiebra y la pobreza, usted se ha hecho tiempo para embarcarse en estas operaciones de desprestigio, sin valorar siquiera el daño que producía a la nación con su imprudente respuesta”, apuntó.

Concluyó señalando que cuando en “pocos días este asunto termine de aclararse, como ya ha empezado a ocurrir, los argentinos habremos comprobado una vez más hasta qué punto usted ha degradado la institución presidencial y ha llenado a su nación de dolor y de vergüenza”.

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