Estudio: Deforestación subió a 300 mil hectáreas anuales entre 2016 y 2021

La deforestación subió, en promedio, de 173 mil hectáreas anuales registradas entre 2011 y 2015 a alrededor de 300 mil entre 2016 y 2021. Más de un 80% de ellas se produjeron en el departamento de Santa Cruz.

Un estudio de la Fundación Tierra dio cuenta que la deforestación en el país se incrementó, en promedio, de 173 mil hectáreas anuales, registradas entre el 2011 y 2015, a 300 mil hectáreas reportadas entre 2016 y 2021. La mayor parte está en Santa Cruz.

“Entre los años 2016 y 2021, la deforestación promedio ronda las 300 mil hectáreas anuales. Este promedio supera el del quinquenio anterior (173 mil hectáreas, 2011-2015), habiéndose producido un incremento del 73%. Entre los años 2011-2015, la deforestación anual marcó una tendencia decreciente, pero esta tendencia sufrió un quiebre drástico el año 2016”, según el estudio de la Fundación Tierra.

Según el estudio, Bolivia está entre los 10 países del mundo con mayor cobertura boscosa y entre los cinco con mayores pérdidas anuales de bosques. Las causas que impulsan la pérdida de los bosques son la agricultura mecanizada en las tierras bajas de Bolivia, la expansión de la ganadería y la colonización. “Todo esto se tradujo en 300 mil hectáreas de deforestación anual de acuerdo con el promedio de los últimos seis años (2016-2021)”, añade el documento.

Pese a los promedios quinquenales, la deforestación escaló de 130.925 hectáreas de 2015 hasta 379.839 hectáreas para el año 2016. Este incremento significó un crecimiento de 190% en un solo año. “En otras palabras -detalle el texto- los desmontes prácticamente se triplicaron. En adelante se mantuvo en niveles altos, aunque sin superar el registro pico del 2016”.

Santa Cruz, el más afectado

El 86% de la deforestación se produjo en el departamento de Santa Cruz, según el estudio. “En cifras absolutas, del total de siete millones de hectáreas con desmontes en el país, seis millones se encuentran dentro del territorio cruceño. El resto se concentró en Beni, la región tropical de Cochabamba y el norte de La Paz”, añadió.

La Agenda Patriótica

En 2013, el Gobierno impulsó el modelo agropecuario cruceño basado en la ampliación de la frontera agrícola a costa de los bosques. “La medida (la Agenda Patriótica) ha sido cuestionada porque dio un giro de 180 grados respecto a las políticas y normas radicalmente ambientalistas promovidas en los años anteriores y por el mismo Gobierno nacional”, agrega el texto.

La Fundación Tierra detalla que pese a la implementación de la Agenda Patriótica, el Gobierno continuó con el discurso de la “Madre Tierra”, la “Soberanía Alimentaria” o “Vivir Bien”.

La Agenda Patriótica convirtió la otorgación de permisos estatales de desmonte “en un mero trámite administrativo”, tanto para los intereses del sector agropecuario como para los fines gubernamentales de aumentar la superficie cultivada. “La ABT modificó los procedimientos con el argumento de desburocratizar y simplificar los trámites de desmontes”, añade el documento.

Según el estudio, se aprobaron desmontes menores a 20 hectáreas sin mayor trámite para las comunidades y pequeñas propiedades. Los solicitantes no fueron obligados a demostrar sus derechos de propiedad sobre los predios a desmontar.

La superficie autorizada de desmonte se incrementó de forma gradual desde 2013. En 2016 se alcanzó a 224.900 hectáreas; en 2019 bajó levemente a 190.271 hectáreas y en 2020 a 170.690 hectáreas. “En promedio, entre 2016 y 2020, la superficie autorizada para desmontes alcanzó a 255 mil hectáreas anuales, lo que representa un cambio radical comparado con el periodo 2008- 2013 con un promedio de 38 mil hectáreas por año. La diferencia entre ambos promedios alcanza al 571%”, detalla.

Una justificación gubernamental es que se habrían comenzado a “legalizar” desmontes ilegales a través de la flexibilización de requisitos y procedimientos. La Fundación sugirió al Gobierno “tomar acciones inmediatas para frenar las altas tasas de deforestación en los últimos seis años”.

Según el Gobierno, no suscribió compromisos internacionales para la mitigación y reducción de las pérdidas de los bosques, pero tampoco se planteó objetivos. “Al evitar compromisos ambientales, Bolivia no está expuesto a los mecanismos de monitoreo internacional y, al no haber fijado metas, no existen criterios referenciales para la rendición de cuentas”.

Modelo soyero

Conflicto La Fundación Tierra propone la necesidad de regular el sector soyero ante su predominio casi absoluto en el agro boliviano en términos de uso de tierras cultivadas,valor de producción y agroexportación. “La alta dependencia de un solo cultivo de exportación genera una serie de problemas, como la inestabilidad de mercados por la alta volatilidad de los precios internacionales, el control monopólico de la agricultura mecanizada y la adopción de monocultivos, entre otros”.

Demanda La alta demanda internacional de la soya desincentiva la diversificación de la agricultura, pone en riesgo la seguridad, la soberanía alimentaria y el uso sostenible de los recursos forestales.

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