Cobrar impuesto a las emisiones de carbono para reducir el calentamiento del planeta

FMI impuesto carbonoCon el fin de limitar el calentamiento del planeta a 2°C o menos, nivel que los científicos consideran seguro, los países con mayor volumen de emisiones deben adoptar acciones de gran alcance. Por ejemplo, deben establecer un impuesto sobre las emisiones de carbono, que aumente rápidamente hasta llegar a 75 dólares por tonelada en 2030.

Esta propuesta está contenida en un blog del Fondo Monetario Internacional (FMI), donde se remarca que un futuro mejor es posible. Los gobiernos deberán aumentar el precio de las emisiones de carbono para incentivar a personas y empresas a reducir su uso y pasar a fuentes de energía limpia.

Los impuestos sobre las emisiones de carbono son los instrumentos más poderosos y eficientes, pero solo si se aplican de forma equitativa y favorable al crecimiento.

El calentamiento del planeta se ha convertido en una amenaza clara y actual. Las medidas y los compromisos adoptados hasta el momento para hacerle frente han sido insuficientes. Cuanto más esperemos, mayor será la pérdida de vidas y el daño a la economía mundial.

La función de los ministros de Hacienda a la hora de defender y aplicar políticas fiscales destinadas a frenar el cambio climático es clave. Deben reformar el sistema tributario y las políticas fiscales para desalentar las emisiones de carbono procedentes del carbón y otros combustibles fósiles contaminantes.

Esto significaría que, en promedio, la cuenta de energía eléctrica de los hogares aumentaría un 45% en total en la próxima década, aumento que sería mayor en los países que más dependen del carbón para generar electricidad. La gasolina costaría, en promedio, un 14% más.

Pero los ingresos provenientes de este impuesto, de entre ½ y 4½ % del PIB (según el país), podrían emplearse para reducir otros tributos, como los impuestos sobre la renta o de nómina, que reducen los incentivos para el empleo y la inversión.

Los gobiernos también pueden utilizar este dinero para brindar apoyo a los trabajadores y las comunidades que se vean desproporcionadamente afectados, como por ejemplo en las zonas de las minas de carbón, o para pagar un dividendo equitativo a la totalidad de la población. Otra posibilidad es que paguen una compensación solo al 40% más pobre de los hogares, lo que dejaría tres cuartos de los ingresos disponibles para invertir más en energías verdes e innovación, o para financiar los Objetivos de Desarrollo Sostenible .

El informe Monitor Fiscal ayuda a las autoridades a decidir qué hacer y cómo hacerlo, ya mismo, a nivel nacional e internacional.

Para que los impuestos sobre el carbono sean políticamente viables y económicamente eficiente, los gobiernos deben elegir cómo usar los nuevos ingresos.

Entre las opciones está reducir otro tipo de impuestos, respaldar a los hogares y comunidades vulnerables, incrementar la inversión en energías verdes o, simplemente, devolver el dinero a las personas en forma de dividendos.

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