Barrio de Brasileia corre el riesgo de formar parte de Bolivia

Con la crecida y rebalse del río Acre, existe un posible punto de ruptura  de 64 metros de ancho, según investigaciones.

Un problema geológico y de infraestructura en el barrio Leonardo Barbosa de la  fronteriza ciudad de Brasileia, en el Estado del Acre, sigue amenazando parte del territorio brasileño.

Desde hace muchos años, el movimiento de las aguas del río Acre en la región afecta a una parte del barrio de esta ciudad vecina, que puede romperse y convertirse en parte de Bolivia.

El total de esa área, según el Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonía (Inpa/MCTI) de Brasil, es de 44 hectáreas. El barrio está en las afueras de la ciudad y tiene unos 1.100 habitantes, según la Asistencia Social de ese municipio vecino de Cobija.

El hecho de que el río esté siempre lleno y  rebalsando hace que esta estructura cambie con el tiempo. El problema se agravó aún más en 2015, cuando ocurrió una de las mayores inundaciones, que terminó por preocupar aún más a los moradores de ese barrio.

“Este comportamiento del río en Acre es común debido a la composición del suelo por donde corre. El terreno es arenoso-arcilloso, sin lecho rocoso. Así, el lecho de nuestros río cambia a medida que la fuerza de sus aguas “labra” nuevos caminos”, explica Evandro José Linhares Ferreira, ingeniero agrónomo, con maestría y doctorado en Ciencias Vegetales de la City University de Nueva York.

Aún así, según el Inpa, la situación está estabilizada, pero no se vislumbra ningún trabajo efectivo para superar el problema. En el punto de posible ruptura, el ancho, que había aumentado de unos 80 metros en julio de 2005, disminuyó a solo 59 metros en septiembre de 2013, volviéndose a expandir a unos 64 metros en agosto de 2017. La última medición fue de julio de 2021.

“Pero, por lo que se puede ver en las imágenes, no se tomó ninguna acción por parte del gobierno brasileño, como, por ejemplo, construir barreras de contención en concreto para evitar el proceso de erosión que en unos años seguramente provocará la ruptura en la parte más angosta, la tenue conexión terrestre entre el barrio Leonardo Barbosa y la ciudad de Brasiléia”, advierte el investigador.

La ruptura, según Ferreira, terminaría haciendo este territorio boliviano de 44 hectáreas.

“Cabe mencionar que por el Tratado de Petrópolis, que definió la incorporación de Acre a Brasil en 1903, la frontera entre Brasil y Bolivia en el lugar que presenta erosión es el cauce del río Acre. Así, si la quebrada se rompe y el río Acre “abandona” el meandro que actualmente rodea al barrio Leonardo Barbosa, en teoría todo el barrio pasaría a formar parte del territorio boliviano ya que cambiaría el cauce del río y cambiaría el meandro que lo rodea. El vecindario se convertiría en un lago”.

Actualmente el barrio no tiene presidente, pero el expresidente y vecino, Saulo Firmino de Lima, dice que se han tomado algunas medidas e incluso mejorado, pero que este tema termina por entorpecer algunas obras que pueden beneficiar a la comunidad.

“Hicieron un buen trabajo, no hemos tenido ningún problema hasta ahora, lo que nos afecta es el tema de las calles, porque terminan por no hacerlo, porque ahí está ese tema de ese riesgo. Y mucha gente terminó mudándose del barrio”, señala.

 

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