3 ejemplos emblemáticos de las veces que EE.UU. ha interferido con las elecciones de otros países

_93301877_gettyimages-516162792-«¿Por qué nunca se ha producido un Golpe de Estado en Estados Unidos?»

-«Porque en Washington no hay embajada estadounidense».

Este viejo chiste sobre la política exterior de EE.UU. se ha vuelto a poner de moda por culpa de las acusaciones de interferencia rusa en las elecciones de noviembre.

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La supuesta responsabilidad de Moscú, y con ello la credibilidad de los servicios de inteligencia estadounidenses, han sido puestas en duda por el presidente- electo Donald Trump, lo que le valió duras críticas por parte del vicepresidente saliente.

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Y tanto el hackeo original como la subsiguiente polémica están teniendo lugar bajo la mirada divertida de aquellos que disfrutan viendo a EE.UU. quejarse por algo que ellos han hecho muchas veces.

Extensa lista

Efectivamente, la intervención en procesos electorales ajenos ha sido un componente importante de la política exterior de Washington durante mucho tiempo.

Si se considera que expulsar del poder a un mandatario democráticamente electo es la mayor intervención posible, ahí están los casos de Jacobo Arbenz, en Guatemala, Salvador Allende, en Chile, o Joao Goulart, en Brasil, solo por mencionar algunos ejemplos.

Incluso si sólo se toman en cuenta los casos en los que los documentos desclasificados han confirmado la mano estadounidense en golpes de Estado, como en los arriba mencionados, la lista es extensa.

Pero la mayor parte del tiempo los servicios de inteligencia que tratan de influir en procesos electorales ajenos -un interés que de ninguna manera es exclusivo de las agencias estadounidenses- operan durante la fase de campaña.

Y si se acepta como indicador de interferencia la provisión de apoyo financiero, sea a candidatos oficialistas o de oposición -algo que prohíbe la legislación de muchos países, incluido EE.UU.- el número de intervenciones ilegales de Washington crece significativamente.

«Según mis cálculos, se han producido más de 30 casos de flagrante interferencia de Washington en elecciones extranjeras desde el final de la II Guerra Mundial», estima el historiador William Blum, autor de «La CIA: una historia olvidada» y «Estado paria: una guía al único superpoder del mundo».

El mismo Blum, un conocido crítico de la política exterior estadounidense, reconoce que ese es un cálculo «conservador», que tampoco da cuenta de todas las operaciones encubiertas de la CIA.

Con todo esto en mente, BBC Mundo te trae tres ejemplos emblemáticos de casos en los que EE.UU. actuó para tratar de manipular procesos electorales ajenos con mayor o menor grado de éxito, tal y como, según Washington, lo hizo Moscú en las elecciones de noviembre.

Italia, 1948: la primera vez

Las elecciones italianas de abril de 1948 son ampliamente consideradas como la primera intervención en los asuntos de otro país de la CIA, la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU.

Según Blum, en 1947 EE.UU. obligó al gobierno italiano a despedir a todos los comunistas y socialistas que integraban el primer gabinete de la posguerra a cambio de la promesa de mayor ayuda económica estadounidense.

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