Buscan más supervivientes en una Bahamas devastada por Dorian

huracan dorianLas autoridades de Bahamas seguían  buscando ávidamente supervivientes tras el paso del huracán Dorian, que causó al menos 30 muertos y daños catastróficos en parte del archipiélago atlántico con el tiempo en contra por el temor de que haya un problema de salud pública.

Para ello las autoridades locales tienen previsto hacer llegar a Gran Bahama y las islas Ábaco personal especializado y cámaras móviles frigoríficas móviles para almacenar los cuerpos de los fallecidos por el paso del ciclón a principios de semana.

En declaraciones a la emisora local en Nassau, capital de las Bahamas, el ministro de Salud, Duane Sands, dijo ayer que debido a la falta de cámaras se está embalsamando a los cadáveres in situ, especialmente en las islas Ábaco.

Al igual que hizo a lo largo del día, Sands advirtió que la cifra de fallecidos incrementará “por lo que hay que estar preparado”.

“Hay que estar preparados para el número de muertos y para el sufrimiento humano que va a suponer este huracán para el país”, agregó.

Además, reconoció que la catástrofe está aumentando la presión sobre un sistema sanitario anterior al paso del huracán que ya estaba debilitado.

En este sentido, recordó que, por ejemplo, el hospital Princesa Margarita situado en Nueva Providencia ya tenía problemas de capacidad antes de la tormenta.

A su vez, advirtió que mucha del agua en el subsuelo podría estar contaminada debido a los desbordamientos, letrinas destruidas, cañería rotas y los restos de animales muertos por el paso de Dorian.

El propio primer ministro de Bahamas, Hubert Minnis, ha advertido que lo ocurrido supone “una devastación para toda una generación”.

Las autoridades bahameñas continuaron ayer analizando la situación sobre el terreno y la destrucción causada por Dorian para evaluar cuál es la mejor respuesta organizada a la situación, mientras prosigue la búsqueda de supervivientes y otros, buscan a sus familiares desaparecidos.

Por su parte, el capitán James Passarelli, de la Guardia Costera de EEUU, recordó en declaraciones a CNN que la prioridad son los enfermos y los mayores, así como establecer una infraestructura en los lugares afectados.

En declaraciones a Efe, Regis Chapman, jefe de la oficina del Programa Mundial de Alimentos en Barbados para la preparación de propuestas ante emergencias en el Caribe, ahondó en la idea de que lo principal es establecer una infraestructura de telecomunicaciones y establecer una organización y una logística que permita de manera sostenida ayudar.

En ese sentido, anunció que el Programa Mundial de Alimentos, espera desde Panamá un barco con material, como oficinas móviles y generadores, entre otros muchos bienes, que permita lograr esa ayuda continúa y seguida y no solo la provisional y aislada, de primera necesidad, que está ahora en marcha en Gran Bahama y las Islas ábaco.

“A partir de que se establezca esa logística, todo irá más fluido y se avanzará en la ayuda”, dijo Chapman.

Dorian tocó de nuevo tierra ayer, esta vez en EEUU, con categoría 1 en el cabo Hatteras, en Carolina del Norte, según informó el Centro Nacional de Huracanes.

 30 personas murieron por el huracán, que causó una “devastación generacional” en las Bahamas.

PUEBLO FANTASMA

Miles quedaron sin hogar en las islas más afectadas, Gran Bahama y Abaco, y la magnitud de la devastación ha dejado a muchos preguntándose si Abaco, en particular, podrá reconstruirse.

“La isla de Abaco es como un pueblo fantasma. Sin electricidad, sin agua, sin nada”, dijo Mark Duvinie, un residente de Marsh Harbour, la ciudad más grande de la isla, donde vivían 15 mil personas.

Según funcionarios de socorro de la ONU, más de 70 mil personas (prácticamente toda la población de Gran Bahama y Abaco), necesitan asistencia humanitaria.